La resistencia a la corrosión se garantiza mediante: selección de materiales adaptados a la química del agua, tamaño adecuado de la bomba para prevenir la erosión-corrosión, superficies internas lisas para minimizar la acumulación de depósitos y características de diseño que impiden zonas estancadas donde la corrosión puede acelerarse.
La resistencia a la corrosión se garantiza mediante: selección de materiales adaptados a la química del agua, tamaño adecuado de la bomba para prevenir la erosión-corrosión, superficies internas lisas para minimizar la acumulación de depósitos y características de diseño que impiden zonas estancadas donde la corrosión puede acelerarse.